domingo, 18 de marzo de 2018

DESDE ENTONCES
Aquel jergón de yerba,
aquella luna apasionada,
besos recorriendo la melodía,
sudores envolviendo la madrugada.
Corazones cautivos,
arcángeles sobrevolaban,
la aurora desprendía sonrisas
viéndonos arder con las miradas.
Cada poro de tu piel era una azucena,
cada suspiro una leyenda sin fin,
las caricias se perdían en lo mas hondo
del decisivo encanto de vivir.
Desde entonces la luna ironiza con su mirada,
los besos son cántaros de miel,
aquel jergón lamenta nuestra partida,
aun los sudores pululan por nuestra piel.

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