miércoles, 15 de mayo de 2013

Qué guapa estabas con aquel pijama blanco
y el collar de coral, tú, tan morena.

Qué guapa estabas también sin el pijama,
y el collar de coral, tú, tan desnuda...

  Y tu cama... dios mío, aquella cama...
eras como el amor, no cabe duda.

Me pongo a recordar y me apalanco
y me olvido de todo y de la cena.

Qué guapa estabas con aquel pijama blanco...
eras como el amor, otra condena.

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