sábado, 27 de febrero de 2016

DULCE PAJARO DE JUVENTUD

Amanece, ya es hora de levantar el vuelo,
bello amor, dulce ave dejando trazos,
su ausencia deja el corazón hecho pedazos,
y el dolor se plasma cuando surca el cielo.

Nunca jamás olvidaré lo que me quedo
y aunque enmudecí definitivamente
tu pasión no me dejó indiferente,
un amor tan duro entre el quiero y no puedo.

Solo me queda el regreso de la primavera,
desear que venga envuelta en su bandada,
que mi alma por ella quedó atravesada,
que se pose llena de vida junto a mi vera.

Se sujetó bien, me anudó fuerte las ataduras,
yo no quiero que desaparezca esta historia,
su meta fue agarrarse a su trayectoria
y la mía dejar de caminar a oscuras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario