martes, 3 de octubre de 2017

A RASTRAS CON LA HISTORIA

Soy lo que queda de estos desvarios,
lo que golpea a las llagas de la vida,
la suerte de una noche despavorida,
el resultado de sentimientos fríos.

Auparon los cielos con las manos,
derritieron con sus ojos las nevadas,
sus sueños eran deshacer las alambradas,
eran músicas de ayer, fuegos de verano.

Ya pudo la destrucción vengarse,
ahora cuesta el hacer memoria
y al mirar la vida, la veo levantarse.

Soy lo que queda de esta historia,
el vencido que no puede izarse,
tapado en harapos, oculto tras la escoria.

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