jueves, 18 de mayo de 2017

ME RECLUYO
Esta es al poesía
de los parias de la vida,
de la gente como yo.
La de cualquier hombre
con una calcomanía como carnet,
como un despertar sin salir del hoyo.
Es una vida de carambola
vagando en el tren de cola
con una botella de ron como apoyo.
Cuando una mujer me mira,
sólo ve a un forastero que perdió el corazón
en una sala vacía, oscura, de arte y ensayo.
Como un melodrama que termina mal,
como una mosca que planea por la cama de un hospital,
como un matasanos salvando el escoyo.
Para el cielo soy su ángel gemelo desbocado,
para el suelo un animal pisoteado,
para el alma, la sumisión del plebeyo.
Soy la canción de cuna
que se esconde tras la luna
para que la noche no vea lo que construyo.
Al caer la tarde me refugio en la estación
donde trasnocha una historia incompleta,
un viejo colchón, un sueño que diluyo.
En esta partida yo pierdo,
ni tan siquiera tengo una opción,
me hiciste pequeño, gran hombre, por eso huyo.
Soy gente del montón,
de la que se pierde pidiendo perdón,
soy lo que sobra y por eso me excluyo.


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