lunes, 8 de julio de 2013



Miserable ruina

En el alma se envalentona el rumor de la ruina,
un hedor amenaza en sombras con sabor a acero,
dudas entre la mentira y lo verdadero
ante la velocidad con que la desgracia se avecina.

Todavía enojada mi memoria imagina
como hubiera sido sin estos cuervos de vertedero,
pactos, tratados, venta del pueblo como pordiosero…
endeudando nuestra sangre para el regocijo de una elite porcina.

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