miércoles, 7 de febrero de 2018

 APARICIÒN NOCTURNA
                                       
Me llega calladamente un hablar,
mis oídos perciben tan solo un murmullo,
el alma lo agita el viento,
las visiones nocturnas, el terror, el espanto,
condenado sin defensa, sin orgullo.

       Quiero gritar, pero quien va a oírme,
no se si es sueño real o concebido,
mis suspiros se derraman como el agua,
atemorizada mente sin descanso,
cual al fuego modelada en la fragua.

La noche al día a sustraído
la dulce paz del descanso,
ser mortal afligido y desdichado,
es urgente despertar de este vacío
con el alba sudoroso y abrumado.

                    
                  

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