domingo, 20 de diciembre de 2015

DELIRIO
Sucede cuando no estamos seguros,
cuando giramos la cabeza,
suele ocurrir en los momentos mas oscuros
que las lagrimas se deslizan sin delicadeza.

Exhausto bajo los ojos, humildes, gozosos,
quiero dormir junto a un cuerpo que duerme,
sin otros labios, saboreando sus besos,
criatura irreal que eligió escogerme.

Y, sin embargo, siento esa paz inocente,
ese gozo cuando me alimento de su boca,
cuando rozar su piel es una alcoba resplandeciente,
es olvidarse del llanto que me trastoca.

Quizás es que el grito y el dolor se pierden,
que el amor inunda el corazón con frecuencia,
que los deseos de su cuerpo, duermen ,
quizá el amor solo sea llorar su ausencia.

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